Atajate está situado en el margen derecho del Valle del río Genal a 743 m de altitud sobre el nivel del mar. Tiene una extensión de 11 km2 y una población de 186 habitantes siendo no solo el municipio con menos población de la comarca sino de toda la provincia de Málaga.

Atajate se encuentra en el camino que, desde antiguo, llevaba desde las sierras de Ronda a los llanos de Algeciras y el campo de Gibraltar, habiéndose encontrado por este motivo restos de asentamientos prehistóricos.


Por su posición estratégica, los romanos también escogieron Atajate como lugar defensivo aunque el pueblo actual, situado en una vaguada protegida del aire, se debe a la ocupación árabe.

El relieve de Atajate es suave aunque a escasos metros se encuentran las moles calizas de la sierra con picos que superan los mil metros (Peña Blanca 1.076m). Junto al pueblo predominan los olivos y los viñedos que producen un aceite y un mosto de gran calidad, muy apreciados.

La segunda semana de agosto se celebran las fiestas patronales en honor de San Roque, el 16 de agosto. En Semana Santa celebran procesiones y el domingo de resurrección se organizan las tradicionales luchas de moros y cristianos. El último sábado de noviembre se celebra la Fiesta del Mosto.

 


 

HISTORIA:

Antiguamente, el pueblo se llamó Arenas del Rey en homenaje a Fernando el Católico. Parece un dato fiable sobre la historia de Arenas. Según cuenta la tradición, el monarca castellano estuvo alojado en su núcleo urbano (sin lugar a dudas, una alquería) durante la conquista de Vélez-Málaga.

Aunque Atajate posee un rico pasado, no quedan restos que así lo atestigüen. En el cerro del Cuervo, que en otro tiempo se denominó del Castillo, se asentaba la primitiva villa y allí se ven sus ruinas y las de su iglesia convertida en cementerio, así como de su fortaleza, de la cual tomaba nombre el lugar. Pero de tiempo más remoto aún dan testimonio los restos hallados en las cavernas de los alrededores, sobre todo hachas de piedra pulimentada de las que no se ha realizado una datación exacta.


Igualmente sucede con los trozos de cerámica y monedas de la época imperial romana. Dado su enclave estratégico entre Ronda y Gaucín debieron producirse por esta zona hechos de verdadera importancia, sobre todo a la hora de apoderarse del lugar por las ventajas de su situación. Y ésto lo corrobora la torre llamada de Santa Cruz, sobre el monte del mismo nombre, equidistante de los castillos de Benadalid y del que existió en Atajate. Todo ello hace pensar que estas tres fortificaciones formaron parte de una línea fronteriza que durante la dominación musulmana separara los reinos de Sevilla y de Granada. La documentación más antigua conservada es posterior al año 1800 y hace referencia entre otras cosas, a las numerosas partidas de contrabandistas y bandoleros que se ocultaban por estos lugares.