Su elevada instalación permitía
dominar desde más de cien kilómetros de playa y aún
el litoral africano, lo que, para una época en que la piratería
y las invasiones eran moneda de cambio común, resultaba enormemente
útil.
El nombre le viene al pueblo de Havis, quien reinó en
el castillo de Montemayor. Precisamente, Benahavís quiere
decir " hijo de Havis ".
La estratégica situación del castillo le hizo acreedor
de la atención de los Reyes Católicos, empeñándose
en la conquista de los últimos reinos moros del Sur de
la Península Ibérica. Y habían puesto cerco
las huestes de Isabel y Fernando a los últimos reductos
del reino nazarita de Granada, pero antes decidieron ocupar la
cercana provincia de Málaga.
Así, el 11 de junio de 1485, Benahavís, junto a
los sitios Daidin, castillo de Montemayor, fortaleza de cortes,
Oxen, Arboto, Almachor, Tramores y fuerte de Calalui (castillo
de la Luz), en Sierra Bermeja, todos dentro del partido de Marbella,
fueron entregados por Mohammed Abuneza a Fernando el Católico
tras firmar las capitulaciones.
El Rey Católico confió su custodia a Don Pedro
Villandrado, conde de Ribadeo, primer alcalde cristiano de Benahavís.
A partir de ese momento comenzaría un pleito entre Benahavís
y Marbella que duró tres siglos y medio hasta que Benahavís
consiguió convertirse en municipio totalmente independiente.
Por lo que se refiere al castillo Montemayor, cabe decir que
a parte de su impresionante ubicación, contaba con una
galería subterránea que lo comunicaba con la costa,
a través de la cual podían los moros trasladar tropas.