Aunque se rinde a los Reyes Católicos
tras la toma de Vélez, Benamocarra no sufre el despoblamiento
de otras alquerías, por lo que se hace necesario una real
cédula un año después (2 de febrero de 1488)
para que tanto el núcleo de Benamocarra como el cercano de
Iznate sean despoblados en beneficio de los vecinos de Vélez-Málaga.
Los mudéjares, sin documentos acreditativos, son despojados
de sus tierras que explotan a partir de ese momento como arrendatarios.
En 1505 se constituye la parroquia cristiana de Benamocarra
con su anejo lznate.
En 1568-69, cuando se produce la rebelión de los moriscos,
Benamocarra contaba con 115 vecinos, 87 de los cuales eran de
raza mora y los demás, cristianos viejos originarios.
Un acontecimiento histórico que relatan los vecinos con
regocijo, es la burla de la que fueron objeto los soldados franceses
cuando cercaron Benamocarra siguiendo a unos guerrilleros y al
entrar hallaron al pueblo sin un alma.
En Benamocarra existió un privilegio denominado mitad
de oficio que reconocía la diferencia de clases, llegando
incluso a establecer padrones separados en los que en uno sentaban
los nobles sus partidas de bautismo, y en otro, los que no lo
eran. Este privilegio sólo tuvo efecto en Benamocarra y
Granada, y fue otorgado por Felipe II.
La filoxera que padeció la comarca el siglo pasado afectó
gravemente a las viñas del término, justamente cuando
estaban en pleno apogeo.
Hoy el pueblo se recobra con las plantaciones tropicales como
el mango, el kiwi, el aguacate, etc.