El producto sobre el que se sustenta la economía
del municipio es la castaña aunque es de destacar también
la cosecha de aceitunas y el mosto.
Cartajima celebra sus fiestas patronales en honor de la Virgen
del Rosario a mediados de agosto. En Semana Santa hay interesantes
procesiones especialmente el sábado y el domingo de resurrección
cuando tiene lugar la tradición de las Cortesías,
que consiste en un escenificación del reencuentro de la
Virgen María con el Niño Jesus.
os primeros datos históricos de Cartajima son de la época
de Fernando VII concretamente de 1814, fecha en que éste
le concedió el título de Villa. Su economía
fue en decaimiento desde que la filoxera dañó sus
viñedos a finales del siglo pasado. Hasta que comenzó
su declive, se la llamaba Cádiz el Chico, debido a que
tenía un importante número de habitantes, el doble
del actual, dedicados al cultivo de los campos y a la preparación
del hierro, extraído de las minas que hay en los alrededores,
en una fábrica que allí existía. Este hierro
servía para la producción de cañones, balas
y demás materiales bélicos, que posteriormente eran
enviados a la fábrica que existía en Jimena. El
mayor orgullo de la localidad es el Risco, sierra calcárea
integrada en la Serranía de Ronda, constituyendo un torcal
de parecidas características al de Antequera, y adoptando
las piedras infinidad de extrañas y caprichosas formas.