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Cártama es uno de los municipios de la Comarca del Guadalhorce
más importante en cuanto a la riqueza de su patrimonio
histórico. Hay que destacar que sus habitantes se distribuyen
a lo ancho de sus 105 kilómetros cuadrados en dos núcleos
urbanos principalmente: Cártama Pueblo y Cártama
Estación, además de nueve núcleos rurales.
Sus yacimientos arqueológicos están calificados
como unos de los mayores de la
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provincia, entre los que destacan fragmentos de cerámica,
muros, piezas de metal, monedas del Bajo Imperio y columnas romanas.
Testigo del paso del tiempo y de las diferentes civilizaciones
que se asentaron en Cártama ha sido el Castillo-Fortaleza.
Cártama está ubicada en el Valle del Guadalhorce,
donde el río que lleva su nombre forma el cordón
longitudinal de toda
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| la comarca, así el valle, sus laderas y montañas forman
un paraje natural ideal para el desarrollo de los deportes en la naturaleza.
Los eucaliptos que crecen en las riberas de los ríos y los
arroyos, constituyen elementos físicos estructurantes del entorno
territorial del municipio, que conforma un perfil arbolado de gran
belleza paisajística, con vistas a desarrollar actividades
que potencien nuevas plantaciones y arboledas, cuidando su desarrollo
(módulos de acondicionamiento de los márgenes de los
ríos y animadores medioambientales). Por otra parte, en el
término de Cártama se encuentra el parque de cocodrilos,
único en Europa. En su interior alberga, más de doscientos
ejemplares de diferentes especies de todo el mundo en una extensión
de 45.000 kilómetros cuadrados . |
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HISTORIA:
Cuando los fenicios llegaron a la actual Cártama,
encontraron en la cima del Cerro de la Virgen un "castro"
habitado por los íberos. Conviven durante un tiempo
ambas culturas y fundan la factoría de la Vega y
de la Sierra para la explotación agrícola
de la zona. Con ello, el primitivo "castro" se
reformó, surgiendo bajo su protección una
ciudad llamada Carth-Ma, que significa "ciudad oculta
y madre". En el año 195 antes de Cristo, el
cónsul romano Marco Poncio Catón conquista
la ciudadela y su "castro". Una vez instaurado
el municipio cartameño, los romanos transforman el
"castro" en castillo, amplían y fortifican
el recinto, extendiéndose por las laderas del monte.
Tanto visigodos como árabes realizan obras en la
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fortaleza, pero es, sin duda, con los árabes, cuando el
castillo adquiere su mayor desarrollo y el aspecto que hoy conocemos.
A través de los diferentes períodos políticos
bajo la dominación árabe podemos ver la importancia
económica, social y política que tuvo Cártama
durante estos siglos. Así en la época nazarí,
la fortaleza cartameña se convierte en uno de los centros
más importantes por su valor estratégico, económico
y político. La imagen de conjunto de la fortaleza en esta
época sería la de un recinto de arquitectura típicamente
militar, con pocos elementos estéticos y de gran semejanza
con Álora. En 1485 se produce el ataque decisivo de los cristianos
contra Cártama. En un primer momento, la fortaleza resiste
frente a las balas que no lograban abrir brechas considerables en
los muros. Pero la defensa se rinde en 1485, el castillo acoge entre
sus muros al rey Fernando El Católico y a sus colaboradores.
El monarca, consciente del valor estratégico del lugar y
su importancia para la próxima conquista de Ronda y Málaga,
ordena la realización de obras de consolidación del
castillo. Entre sus muros se celebra la reunión del Consejo
de Nobles y se gesta la conquista de Málaga. Tras la conquista
del Reino de Granada, el castillo permaneció inactivo hasta
la Guerra de la Independencia. Fue escenario de un duro ataque a
los franceses que allí se refugiaron tras el asedio del general
Ballesteros. Las consecuencias del paso del tiempo han dado al castillo
la imagen actual.
El Castillo fortaleza ha sido el testigo mudo de la historia de
Cártama desde sus primeros pobladores. En su parte más
alta se extiende de este a oeste formando una especie de rectángulo,
con predominio de torres cuadradas, excepto una que mira al sur
de forma semicircular. En el centro destaca el aljibe de planta
rectangular, excavado en la roca y estucado, cubierto por una bóveda
horadada para el paso del agua de lluvia. Por sus dimensiones se
estima que podría abastecer a unas dos mil personas. Además,
se aprecian restos de una plaza de armas, de la alcazaba, y de un
doble muro (barbacana). En cuanto a los materiales empleados están
la argamasa y, a veces, hay trozos recubiertos de piedras medianas
e irregulares junto a piedras pequeñas dispuestas en hiladas
horizontales. En las esquinas de las torres aparecen ladrillos alternados
con piedras irregulares. En la actualidad se ha creado una escuela
taller para iniciar la reconstrucción del mismo.
Las comunicaciones entre Cártama y Alhaurín el Grande
en la antigüedad se realizaban a través de una calzada
romana que unía ambos pueblos. Aún se conservan restos
de esta vía como el puente y el acueducto. El puente está
formado por un arco escarzano formado de ladrillo. Su base es de
sillarejo con un altura algo superior a los dos metros. Por las
dimensiones y estructura del acueducto se cree que su misión
sería la de trasvasar el agua desde un nacimiento cercano
hacia el pueblo.
En el término de Cártama también podemos encontrar
restos del Bajo Imperio romano como la Cruz del Humilladero, columna
romana sobre la que se instaló una cruz de hierro en el siglo
XVIII. Por otra parte, en 1858 se encontró en Calle Concepción
el Mosaico de Representación de los Doce Trabajos de Hércules,
que fue trasladado a la finca de la Concepción. Tras la venta
de la finca, se desconoce el paradero del mosaico. |
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