Cerro del Castillón, en las proximidades de la Fuente
del Zorro y en el borde nororiental del Cerro de las Palomas.
Este último es el más importante de los cuatro.
No obstante la importancia arqueológica del municipio
está ligada a la época romana. Allí existe
uno de los yacimientos más importantes de toda la zona:
Las Casas de las Viñas. Este yacimiento está situado
junto al campo de fútbol y en él ha aparecido abundante
material cerámico, teselas, estucos y monedas que apuntan
a un hábitat de época imperial romana. También
ha aparecido una villa romana de producción aceitera y
varios enterramientos, pero lo que sin duda le da un especial
interés a este yacimiento es el complejo de alfarería
romana, casi único en Andalucía del que se conservan
dos hornos completos y parte de un tercero.
Como es de suponer, durante la dominación árabe
la zona tuvo que seguir manteniendo una notable actividad, pero
apenas si existen datos documentados de la misma. Sabemos que
en 1330 el rey Alfonso XI tomó la población, pero
no pudo mantenerla en su poder mucho tiempo. La conquista definitiva
tuvo lugar a principios del siglo XV.
Del tiempo de la dominación árabe hay escasa documentación,
si bien cabe suponer que la villa debió tener en esa época
una actividad similar a la de otras zonas colindantes de las que
sí existen datos concretos. Sí se sabe que el pueblo
fue conquistado por Alfonso XI de Castilla en 1330, durante la
segunda campaña que realizó contra los musulmanes,
la misma en la que cayeron Teba, Ardales, Cañete, Priego
y Ortejícar.
El archivo parroquial conserva documentos a partir del siglo
XVIII, y los primeros del archivo municipal corresponden a 1867,
cuando los terrenos en los que ahora se ubica el pueblo pertenecían
a la marquesa de Cuevas del Becerro y Benamejí.