Cútar se extiende por la ladera norte del cerro de su mismo nombre entre olivos y viñas, que cubren la mayor parte de las lomas que rodean el pueblo. Su paisaje urbano, característico de los pueblos de la Axarquía está presidido por la torre de la iglesia que sobresale por encima de las casas en la parte alta del pueblo. La llegada a Cútar procedente de El Borge ofrece vistas de un entorno de gran atractivo, destacando en algunos puntos del recorrido las que tienen al Cerro de Comares como hito paisajístico.

Una vez en tierras de Cútar, el paisaje ofrece bellos parajes en los fondos de los valles del río de la Cueva, que recorre el municipio de norte a sur, y en el del río de Cútar, afluente de aquél. En ambos, las huertas de las riberas de los ríos aportan un notable colorido que es especialmente vistoso en el Salto del Negro, ya lindando con el término municipal de Benamargosa. También destaca la Peña del Hierro, cuyo coronamiento rocoso sobresale poderosamente.

 


La iglesia parroquial es, además del propio pueblo por su belleza arquitectónica y paisajística, el único monumento destacable que hay en Cútar. Fue erigida en honor de la Virgen de la Encarnación a principios del siglo XVI, aunque posteriormente, en el XVIII, fue reformada, con lo que al primitivo estilo mudéjar de los arcos de ladrillo que separan sus tres naves cubiertas con armadura de madera, se suma el barroco del que responde el pequeño camarín de la nave de la Epístola y el rococó la bellísima capilla que hay a los pies del templo.

En el pueblo hay también una fuente árabe que está sin catalogar y en su término municipal existen varios yacimientos arqueológicos en la Peña de Hierro que testimonian asentamientos prehistóricos, como un poblado y una necrópolis.


 

HISTORIA:

En la Peña del Hierro y en el río de la Cueva ha sido hallados vestigios que demuestran la presencia del hombre prehistórico en la zona (desde el Neolítico hasta la Edad del Bronce), lo que está dentro de toda lógica al ser este territorio un paso natural entre la Baja y Alta Axarquía. Cabe pensar que estas tierras continuaron habitadas por las distintas civilizaciones que se instalaron en la comarca

de la Axarquía, pero no hay nada que pruebe esta hipótesis aun siendo de lo más verosímil.

Así, y a pesar del hallazgo de algunas monedas y cerámicas romanas, en Cútar ocurre lo mismo que en otras localidades malagueñas: que su historia documentada empieza con la llegada del islam. El nombre del pueblo parece derivar de la expresión ‘hisn aqut’, algo así como castillo agudo –una fortaleza en cualquier caso desaparecida-, en cuyo derredor fue configurándose el pueblo actual. Aunque algunos investigadores apuntan que Cútar fue el lugar donde se desarrolló la Batalla de la Axarquía, tampoco hay datos suficientes como para probar esta hipótesis.

Sí parece ser que el municipio gozó de cierta prosperidad económica durante la dominación musulmana, sobre todo por la exportación de pasas, pero la sublevación de los moriscos y su posterior aplastamiento por las tropas cristianas zanjaron violentamente esa bonanza económica. Con la repoblación de la zona por cristianos viejos procedentes de otros lugares empezó a recuperarse la economía, pero siglos más tarde con la aparición de la filoxera (parece ser que uno de los primeros brotes se produjo en tierras de Cútar por su proximidad con Moclinejo) volvería la penuria. Y además, el casco urbano de Cútar quedó muy dañado con el terremoto del 25 de diciembre de 1884.