hasta aquí como prisioneros de campañas bélicas.
Todos ellos vivían en pequeñas comunidades llamadas
alquerías, entre las que destacaron por su importancia
las de Albalaxtear (Balastrar); Chucar, Cenajen y Castillejo.
Tras la conquista cristiana de la ciudad de Ronda, todos los
núcleos antes mencionados son abandonados y sus pobladores
se reúnen en Fajarán, constituyéndose este
pueblo como tierras de Realengo pertenecientes a Ronda. En el
siglo XVI con la expulsión de los moriscos el territorio
queda prácticamente despoblado hasta que llegan a él
varias familias cristianas venidas de otros lugares.
El 30 de octubre de 1814 el Rey Fernando VII le otorga a Faraján
Carta de Real Prvilegio de Villa "premio a la constancia,
lealtad y sacrificios soportados durante la Guerra de la Independencia
contra los franceses". Y se le permite utilizar como escudo
las armas de la Corona Española, con el emblema de "muy
noble y fidelísima Villa de Faraján".