mediterráneas. Los romanos hicieron de Suel un municipio
federado adscrito por Augusto al ‘conventus’ de Gades
(Cádiz). Se cree que en ese tiempo hubo en este lugar una
poderosa oligarquía y que sus habitantes rendían
culto a Neptuno.
Ya bajo dominio musulmán (del período visigótico
apenas hay datos), durante el califato de Abderramán III,
se amplió el castillo, cuya silueta destaca al oeste de
la ciudad, sobre una loma contigua al río que lleva el
nombre de la población, Fuengirola. Y fue en este castillo
donde Enrique II de Castilla y el nazarita Yusuf I firmaron una
tregua en 1340 que permitió el resurgir del comercio. Actualmente
la fortaleza ha sido restaurada y convenientemente adecuada como
auditorio al aire libre. Los árabes cambiaron la denominación
de Suel por la de Sohail, nombre de una estrella de la constelación
de Argos que, curiosamente y según la leyenda, sólo
podía ser vista desde el propio castillo.
Tras la conquista de la plaza por los Reyes Católicos
en 1487, el castillo fue destruido, pero los frecuentes ataques
piratas que padecía la costa mediterránea aconsejaron
su reconstrucción. Años después, durante
la Guerra de la Independencia, franceses, ingleses y españoles
se disputaron la fortaleza dado su estratégico enclave
defensivo.
El nombre actual de la villa tiene su procedencia en las ‘girolas’,
embarcaciones que los marineros genoveses instalados en esta zona
empleaban para la pesca del pescado menudo o boliche, vocablo
que, a la vez, se utilizó para denominar la antigua pedanía,
actualmente unida a la ciudad, de Santa Fe de los Boliches.