Además de los bosques, la abundancia de agua que hay en
este terreno propicia la existencia de numerosos huertos, y allá
donde el río Genal se ensancha y discurre manso, surgen
plantaciones de hortalizas y naranjas. Pero fuera de estos lugares
domesticados por el hombre, la mayor parte del municipio puede
ser considerada como uno de los territorios mejor conservados,
en el plano ecológico, de toda la provincia de Málaga.
Pueblo serrano que se alza sobre una loma, y da origen a calles
en pendiente y de trazado sinuoso, de casas blancas de una sola
planta que denotan su pasado árabe. El único monumento
es la iglesia parroquial, bajo la advocación de San Pedro
de Verona y construido en el siglo XVII con tres naves separadas
con arcos de medio punto, sustentados por columnas y cubiertas
de armadura de madera. La portada está abierta del lado
del Evangelio y en el exterior destaca su torre de planta octogonal.
Fuera del casco urbano, cualquiera de los parajes que lo rodean
tiene interés ecológico, paisajístico e incluso
geológico, como ocurre con las minas antiguas, los reales
de Sierra Bermeja y el Valle del Genal.
La actividad artesanal es prácticamente nula, al viajero
sólo le queda la oportunidad de comprar el vino de propia
crianza y elaboración.
La chacinas derivadas del cerdo y de elaboración casera
ocupan un lugar preeminente en la cocina de Genalguacil, como
también el resto de los platos de la Serranía de
Ronda. No obstante, tiene como propios el gazpacho caliente, las
migas en invierno y las sopas de tomate para el verano. El mosto
del terreno hay que mencionarlo nuevamente.