Tras una batalla en las orillas del río Verde, los árabes,
vencidos, huyeron al lugar donde hoy se ubica Istan, que al parecer
significa lo más alto. En este lugar construyeron una nueva
fortaleza de la que hoy aún quedan algunos restos, y junto
a este bastión defensivo surgieron las primeras casas de
la localidad.
Cuando en 1568 estalló la rebelión morisca, Istán
no tardó en sumarse a ella de manera muy activa, pues el
señor de la villa fue el que se encargó de promover
la rebelión no sólo en la zona costera sino también
en una parte de la serranía rondeña. Ante la gravedad
de la situación, Felipe II envió al lugar a Luis
Ponce de León, quien, finalmente, acabó con la sublevación.
Sofocado el levantamiento y expulsados los moriscos, Istán
fue repoblado por cristianos, muchos de los cuales procedían
de Murcia y hablaban el dialecto ‘panocho’, vocablo
que se aplicó como gentilicio a los habitantes de Istán.
En 1570 se inicia un proceso de repoblación con cristianos
viejos que procedían de diferentes puntos de España,
entre los que se repartieron las propiedades de los moriscos.
Uno de aquellos grupos procedía de la huerta murciana y
hablaban el “panocho”, una peculiaridad que influyó
para que desde entonces se aplicara los nativos de Istán
este gentilicio.
Con el asentamiento de estos pobladores se inicia un modo de
vida diferente del anterior y que es origen del actual sistema
social.