El río Guadalhorce cruza de norte a sur el término municipal de Pizarra, unas tierras que, sin ser llanas, no se caracterizan precisamente por su compleja orografía, sino más bien por su extensa y rica vega en la que abundan los cítricos, aunque también son frecuentes las plantaciones de frutales y los espacios dedicados a huertas. En la parte occidental, sin embargo, los cultivos predominantes son el cereal y el olivar.

De entre el verdor de la vega destaca el monte Hacho, que con sus 447 metros es la mayor altura de este municipio.

Tienen interés la iglesia parroquial de San Pedro, con una torre de tres cuerpos de ladrillo; el Palacio de los Condes de Puerto Hermoso que le dan al pueblo un aire señorial, aunque al ser privado no está abierto al público.

 


La ermita de Nuestra Señora de la Fuensanta se encuentra excavada en la roca, y fue adaptada como tal en el siglo XVIII. Dispone de una serie de yeserías barrocas de especial interés.

Son también dignos de mención los yacimientos arqueológicos encontrados en las zonas conocidas como Castillejos de Quintana y Hacho de Pizarra.

El Ayuntamiento de Pizarra ha construido recientemente un edificio para Museo Municipal en el que la mayor parte de las obras expuestas proceden de la colección del pintor Gino Hollander.

No hay artesanías propias destacables, aunque puntualmente se hacen trabajos de cerámica y mimbre. También se hacen de forma artesanal embutidos de matanza para su venta en pequeñas cantidades.

El plato más destacado es la sopa " aplastá ", variante de las sopas perotas, el conejo, las empanadillas, además de la típica tortilla de patatas y el no menos típico gazpacho. Entre la repostería destacar, sobre todo, el rosco a la puerta del horno.


 

HISTORIA:

Si bien en este término municipal han aparecido vestigios de asentamientos prehistóricos y han sido hallados algunos utensilios fenicios, e incluso hay razones para creer que también debió haber sido ocupado por los romanos, lo cierto es que el nombre del pueblo aparece por primera vez a finales del siglo XV, cuando, según recogen las crónicas, los Reyes Católicos donaron 100 fanegas del “lugar de la Pizarra” a Diego Romero, en gratitud por la conquista de Alora.

A partir de entonces, se inicia la construcción de la casa solariega de Diego Romero, sobre la que siglos más tarde se levantaría el Palacio de Puerto Hermoso, y de la iglesia parroquial, y alrededor de estos principales edificios fue surgiendo el pequeño caserío que dio origen al pueblo, el cual quedó constituido como término municipal mediante una Real Cédula del Tribunal Superior de Justicia de 1847.


La villa se incorporó a la modernidad en 1859 con la construcción del ferrocarril y con el trazado de la carretera que enlaza Alora con la capital malagueña, que al pasar por Pizarra contribuiría también a sacar a esta población del aislamiento.

Uno de los hechos históricos más relevantes de cuantos acontecieron en este pueblo durante el siglo XX fue sin duda la conferencia celebrada los días 4 y 5 de febrero de 1992, precisamente en el Palacio del Conde de Puerto Hermoso, a la que acudieron las primeras autoridades españolas de esa época.

El antecedente de la conferencia fue la clamorosa derrota del ejército español sufrida en Marruecos en lo que se conoce como ‘Desastre de Annual’. Con el fin de buscar una solución al descalabro y de recuperar el prestigio internacional, se reunieron en Pizarra el presidente del Gobierno, Antonio Maura; el alto comisario para Marruecos, Dámaso Berenguer, el ministro de Estado, González Hontoria, el ministro de Guerra, Juan de la Cierva, y el ministro de Marina, el marqués de la Cortina. Un mes después cayó el gobierno de Maura y ninguna de las decisiones allí tomadas pudieron llevarse a la práctica.