Administrativamente, el municipio de Tolox pertenece a la comarca del Valle del Guadalhorce, pero geográficamente también está entroncado con la serranía rondeña, especialmente con el Parque Natural de la Sierra de Las Nieves, una zona que le aporta a este municipio algunos de los más bellos paisajes que pueden contemplarse en toda la provincia de Málaga y que se hallan entre el Puerto de los Pilones y el Pico de la Torrecilla

Cuando se cubre de nieve –circunstancia que se da sólo unas pocas semanas al año-, este territorio aumenta aún más su atractivo y es sencillamente espectacular.

Un poco más al norte, en la Cañada de las Carnicerías y en el río de los Horjacos, la sierra presenta unos impresionantes tajos en los que, a pesar de su verticalidad, crecen pequeños bosques de pinos que parecen

 


contradecir la ley de la gravedad. Luego el relieve va suavizándose y empiezan a aparecer olivos, y cereales que dan paso, ya en la riberas del río Grande, a numerosas huertas en las que se cultivan frutales y hortalizas.

Lo más destacado son los restos de la muralla del Castillo, de origen fenicio, después en manos de los romanos y que en el año 883 fue ocupado por el caudillo rebelde Omar Ben Hafsun, que lo convirtió en uno de los más importantes de su reino.

También este pueblo es de típico trazado árabe, con calles estrechas y sinuosas y con casas blanqueadas y llenas de flores. El visitante debe de pasar por el barrio de la Rinconada del Castillo, en el cual encontrará muestras de su pasado árabe.

Digna de visitar es la Iglesia Parroquial de San Miguel, la cual conserva las tres naves separadas por arcos de medio punto que datan del siglo XVI. También es interesante conocer la bóveda elíptica de la capilla mayor y sus motivos decorativos en la nave principal.

En materia de artesanía destacan los trabajos en esparto y también objetos de adorno consistentes en figuras de pan de higo adornadas con pipas de almendra. Por otra parte, todavía se trabaja en productos basados en la madera y el viajero puede encontrar locales en los que se elaboran artículos de esparto.

Las principales comidas típicas son la sopa tolita, el bolo, el chivo en caldereta y el gazpacho.

Es muy típico de Tolox la repostería basada en pan de higo y todos los productos de su rica vega.


 

HISTORIA:

Los primeros asentamientos humanos en esta zona se remontan al Neolítico, a juzgar por los restos hallados (tres vasos de cerámica decorados) en la Cueva de la Tinaja, cerca del Peñón de los Horcajos, a unos cinco kilómetros del actual casco urbano. De la época romana apareció una lápida correspondiente a un enterramiento infantil, amén de varias inscripciones que se hallaron empotradas en los muros de la iglesia, descubrimiento que tuvo lugar a principios del siglo XX.

Las primeras noticias que aparecen sobre Tolox correspondientes al período islámico hacen referencia a la ocupación de su antiguo castillo por el caudillo muladí Omar Ben Hafsun en el año 833. A la muerte de éste, la fortaleza es heredada por uno de sus hijos, Soleiman, quien en el año 921 es vencido por Abderramán III, cuyas tropas destruyen el castillo. Cuando la villa se rinde a las tropas


cristianas en 1485, la fortaleza vuelve a ser reconstruida, pero en 1498 es arrasada de nuevo.

Esta localidad, al igual que Monda, fue dada en Señorío al Marqués de Villena y Duque de Escalona en 1509. La tarea represiva de la Inquisición se hace notar en Tolox, y en 1560 reprime públicamente al alcalde de la localidad porque la gente del pueblo cantaba y bailaba al estilo árabe en algunas celebraciones familiares. Tras la sublevación y expulsión de los moriscos, el término municipal queda prácticamente despoblado hasta la llegada, en tiempos de Felipe II, de cristianos viejos procedentes de Castilla y Galicia.